viernes, 7 de agosto de 2009

El Jubileo bíblico ¿un incipiente mercado de tierras? II

Los elementos del pasaje
Es interesante que en el pasaje de Levítico 25, el énfasis de la primera parte cae en hacer descansar la tierra (v.1-12). En la segunda parte se habla de reasignar la tierras (v.13-34) y la tercera parte habla del trato al hermano empobrecido que se vende como esclavo. (v.35-55).

De los 55 versos, solo hay dos referencias a “volver cada uno a su posesión” (v.10) y “volveréis cada uno a su posesión” (v.13). El año del jubileo en el código santo rompe con el principio del clan como propietario y reconoce el derecho de cada casa del padre (bet ’ab, la “familia” extendida de 50-100 personas) como propietarios (Jue.6:15). De modo que este volver a su posesión es un reordenamiento de la propiedad probablemente entre familiares. Si bien, Ezequiel 47:21-23 extiende el derecho de ser propietarios a los inmigrantes (gerim; ver Lev 24:22). El Dios liberador del Éxodo (Lv.25:38, 42, 55), renueva la posición inicial por medio de cuatro medidas: el reposo de la tierra, la libertad en la tierra, la recompra de la tierra y la compasión en la tierra.

Indicios de un mercado de tierras
Esta propuesta no es popular por que se le toma no en el sentido teológico sino en el sentido secular de la especulación sobre las tierras. Por eso no debe extrañar que C.H. Wright diga:
Cuando llegamos a las leyes prácticas y a las instituciones destinadas a encarnar este principio, las mas importantes son las norma relativas a la inalienabilidad de la tierra familiar, y los procesos corroborativos de la redención y el jubileo, en Levítico 25. El efecto combinado de de estas normas era de evitar que la tierra pudiera ser un objeto de lujo en el mercado. En Israel era técnicamente imposible especular con el terreno o amasar grandes haciendas privadas mediante adquisiciones permanentes de terrenos” (Christopher H. Wright, 1996:95, énfasis mío).

La idea de Wright debe compararse con su propia discusión del desarrollo de los “derechos individuales de propiedad” (pág. 60). Las genealogías llevaban la distribución de la tierra al núcleo social más básico, la casa paterna. Por tanto, el agricultor diría al presentar la ofrenda Dt.26:10: “las primicias de la tierra que tu Oh Jehová me diste”. Wright mismo señala que no dice “nos diste” sino “me diste” (pág. 60).

Ver la propiedad como una herencia de Dios, no inhibe de adquirirla a quien quiera hacerla mas productiva. Por ejemplo, se instruye cómo obtener la tierra de manos de un productor eficiente. Había un proceso para hacerlo e implicaba el pago de un valor por la tierra (v.15-16).

[Stam llega incluso a admitir: “lo único que se podría vender y comprar fue determinado número de años de usufructo de la tierra, o sea, de cosechas futuras, hasta el año de jubileo (25:14-17)”. Stam Ibid. (8/04/2008). Es claro que si se puede comprar y vender hay un mercado, aún cuando sólo sea de alquileres, aquí designado como "mercado incipiente".]

La tierra sube de precio conforme su poseedor ha recibido mas cosechas y por ser la tierra eficiente esta menos dispuesto a venderla. Pero la poca disposición se vence subiendo el valor. La tierra baja de precio si el teniente ha recibido menos cosechas tras el reposo (v. 13-14).

En la parte central del pasaje nos dice que no era una reforma agraria sino un procedimiento para permitir rescatar por dinero las propiedades de la familia. El sentido de “la tierra no se venderá a perpetuidad” (v.23), se explica en un procedimiento para su rescate (v.24). En los vs.25-28 se instruye como se rescata la tierra rural de un familiar. Curiosamente, las casas dentro de la ciudad, no se pueden rescatar después de un año de posesión (v.29-30). O sea, el rescate prescrito por el Jubileo tenía, en este caso, vigencia limitada. En cuanto a las casas fuera de la ciudad, se podían redimir de igual manera que los campos rurales (v. 31).

También advierte que los levitas pueden redimir su propiedad “en cualquier tiempo” (v.32-34). Esto es una advertencia para que, quien compra casa o posesión de los levitas, sepa a que atenerse. Sugiere que en los otros casos no había un rescate “en cualquier tiempo”. Esto mas que una reforma agraria es un mercado de tierras en el que se da un método para recuperar la propiedad familiar y vigilar cuándo y en dónde comprar.

Ayuda a comprender esta idea, compararla con el pasaje de Dt.15. Se toma este pasaje como una manumisión y liberación total, efectuada por la coerción de algún poder central. Pero es importante destacar el carácter voluntario y de fe de la manumisión (Dt.15:1-6). El perdonar la deuda no se aplicaba a todos. No incluía a los extranjeros solo a los judíos (v.3). De ahí que usar este texto para perdonar la “deuda externa” quizá sea mucho pedir, sobre todo cuando esos capitales se gastaron, no en crear bienestar, sino en no pocos actos de corrupción.

Por otro lado, lo que esta en juego es una acto de fe, que dice si tu haces eso, “Dios te bendecirá con abundancia en la tierra que Jehová tu Dios te da” (Dt.15:4). Nótese el condicional (presente también en el subjuntivo castellano de Lv.25) “si escuchares fielmente la voz de Jehová” (Dt.15:5). El acto de fe no se puede legislar y todo lo que se demanda del pueblo depende de que este responda con fe, libremente. Además, el texto dice: “Ya que Jehová tu Dios te habrá bendecido, como te ha dicho, prestarás entonces a muchas naciones, mas tu no tomarás prestado; tendrás dominio sobre muchas naciones, pero sobre ti no tendrán dominio” (Dt.15:6). Es decir, el propósito de dar el préstamo, es, claramente, para tener dominio sobre quien lo recibe y con esa advertencia ¿quién quiere pedir prestado? Es mejor trabajar y crear riqueza propia cuando se pueda.

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